domingo, 7 de febrero de 2010

10 consejos de Usabilidad

1. Debemos comunicar de forma inmediata el objetivo del sitio a nuestros clientes.

Los primeros momentos de estancia en un sitio son claves. La mayoría de las visitas no pasan de la página de acceso, y del pliego visible en pantalla (lo que se ve en la ventana del navegador sin hacer scroll), por lo que es decisivo comunicar con mucha claridad cuál es el objetivo del web.

Algunos consejos:

- Logo de la empresa visible y acompañado de un copy que nos informe de a que se dedica la empresa y situado en la parte superior de la página.

- Exponer en la home de forma clara los contenidos y objetivos principales del sitio web.

- Es recomendable incluir destacados con imágenes con textos descriptivos de los productos o servicios destacados.

2. El cliente debe estar informado constantemente acerca de su ubicación.

Es esencial crear una sensación de escalas que permita al cliente olvidarse de la navegación y centrarse en la información ofrecida.

Existen diversas formas de lograr esa sensación de escalas:

-Logotipo de la empresa siempre presente.

-Títulos de página claros.

-Informar al usuario de donde se encuentra con “rastros de migas” (breadcrumbs).

-Crear un mapa de sitio accesible desde todo el sitio.



3. El sitio debe adaptarse al usuario al que va dirigido: su lenguaje, sus conocimientos...

Cuando pensamos en los contenidos y la información que vamos a incluir en la web debemos hacernos tres preguntas:

¿Qué información quiere mi público objetivo?
¿Cuándo la quiere?
¿Cómo la quiere?

Damos por supuesto que antes de construir nuestro sitio hemos decidido quién es nuestro público objetivo y por lo menos cuál va a ser el cliente al que nos gustaría dirigirnos.

Algunos consejos:

- Intentar disponer de otros idiomas si nuestro público puede ser de otros países

- Evitar aquellos iconos, palabras o contenidos que no sean fácilmente identificables por los usuarios finales de nuestro web.

- Conocer los comportamientos, gustos, hábitos de nuestro público objetivo.


4. El cliente/usuario debe sentir que posee el control sobre todo lo que pasa en el sitio.

Un sitio web debe mantener su integridad en todos los niveles de la navegación, q no deben saltar ventanas flotantes, ni enlazar a otras direcciones webs sin informar de forma clara que se abandona el sitio o se abre una nueva ventana.

Esta norma implica una serie de aspectos:

- Se debe permitir al usuario volver atrás con el botón del navegador.

- No se deben iniciar de manera automática acciones que el usuario no ha ordenado explícitamente como el autoarranque de vídeos o música.

- La visualización tiene que estar adaptada a una resolución estándar.

- Si se usa algún tipo de contenido en Flash, Pdf, vídeo o audio debe facilitarse la descarga de plugins e informar sobre la duración y tamaño de archivos de descarga

5. El sitio tiene que ser consistente internamente y respetar estándares externos.

La estandarización es uno de los pilares básicos de la usabilidad, tal es así que existen múltiples normas ISO referidas a la usabilidad de productos de software.

Sin embargo, en entornos online, los estándares se van introduciendo más por convencionalismos que por una norma establecida.

Los usuarios están acostumbrados a una serie de estándares en la navegación que ha ido aprendiendo y adquiriendo tras cierto tiempo.

Sobre la consistencia interna, algunos consejos:

- Se deben nombrar y poner texto alternativo a todas las imágenes que funcionen como botón, logo o contengan información importante para el usuario.
- Las pestañas, botones o textos alternativos de los vínculos deben tener los mismos nombres que los títulos de las páginas o secciones a las que se dirigen.

- Los mismos elementos gráficos deben ser iguales en todo el sitio.

- Debe existir una hoja de estilos tipográficos para todo el sitio web.

6. Se debe facilitar y optimizar el acceso a los usuarios.

Normalmente existen dos tipos básicos de usuarios: noveles y expertos, y las necesidades de unos y de otros pueden diferir. La tendencia es centrarse en el novel y complicar la navegación al experto. Se debe encontrar un equilibrio para que, sin dificultar la navegación novel, el usuario avanzado encuentre atajos que mejoren su experiencia de uso.

Sobre las áreas cerradas o de acceso restringido, es algo que depende únicamente de la estrategia empresarial de cada compañía. Pero es recomendable flexibilizar el acceso a los contenidos. Restringir el acceso a la información no es beneficioso, sobre todo si no existe un valor real para el cliente registrado. Por ejemplo, crear un código de color o de iconos facilita el acceso al usuario experto, pero no debe obviarse el texto para el usuario que entra por primera vez.

Los formularios de registro y de acceso deben contener sólo los datos obligatorios o necesarios para la base de datos intentando eliminar información extra que pueda cansar al usuario y lo empuje a abandonar el registro.

7. Hay que evitar la información irrelevante y ceñirse a lo necesario.

Lo difícil en este apartado es conocer: ¿qué es lo necesario para el usuario? y ¿cuándo lo quiere? Los errores más frecuentes se encuentran en la “ficha” de contenido.

Debemos ajustarnos al nivel de información demandado por el usuario:

- Jerarquizar la información en niveles, listas y tablas igual que lo hace el diseño editorial.

- Evitar el ruido visual generado por la acumulación de elementos como reclamos o banners animados.

- Textos breves y lenguaje claro para facilitar la legibilidad.

- Una buena idea es dosificar la información y no ofrecer todos los detalles de una vez.

- Evitar el uso de “haga clic aquí” como texto de vínculo y hacerlo con las palabras importantes.




8. La navegación debe ser recordada más que redescubierta.

El uso de estándares internos y externos facilita el reconocimiento de la navegación. El uso de patrones coherentes internamente ayuda a automatizar decisiones y evita repensar cada situación. Al mismo tiempo una lógica jerarquización, agrupación y presentación de contenidos ayudará, guiará y evitará la reiterada petición de información en la navegación del usuario.

9. El usuario debe recibir ayuda cuando lo necesita.

En teoría, un sitio bien hecho no debería necesitar instrucciones de ayuda. En la práctica, pueden resultar imprescindibles. Para que nuestras ayudas no se conviertan en otro obstáculo más, debemos tener en cuenta:

-Que las ayudas sean concisas y directas. Por ejemplo un mapa de sitio o una lista de preguntas frecuentes (FAQ).

-Y que estén contextualizadas. Es decir, que las ayudas estén situadas en el lugar en el que el usuario las va a necesitar.

Cada página web responde a una serie de condicionantes fruto de la propia definición empresarial de cada compañía. Esas características propias son las que van a determinar la necesidad, o no, de incorporar estos consejos.

Sin embargo no conviene perder de vista el principio fundamental: el usuario no desea realizar muchos esfuerzos. Cualquier obstáculo o barrera, por pequeña que sea, será suficiente para que abandone nuestra web para irse a otra.

10. Facilitar la navegación y mejorar su experiencia de uso es la mejor manera de garantizar la permanencia en nuestra web.

La combinación de un buen diseño y la funcionalidad de éste es la clave para que los contenidos de nuestra web lleguen al usuario.

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